miércoles, 3 de febrero de 2010

Frecuencia del uso de PEDro en España



Estas son las cifras de frecuencia del uso de PEDro en 2009 (aquí hablamos un poco de qué es eso de "PEDro"). Diecinueve países forman el top 25 y acaparan casi el 84% del total de consultas. De más a menos:
  1. Australia 15.1%
  2. USA 14.6%
  3. Brasil 7.7%
  4. Holanda 5.6%
  5. Italia 4.9%
  6. Reino Unido 4.4%
  7. Canadá 3.7%
  8. Alemania 3.6%
  9. Japón 3.5%
  10. Portugal 3.5%
  11. Suíza 3.1%
  12. Suecia 2.4%
  13. Nueva Zelanda 2.3%
  14. España 1.9%
  15. Bélgica 1.9%
  16. Francia 1.5%
  17. Austria 1.4%
  18. Dinamarca 1.4%
  19. Noruega 1.2%
Si quitamos los dos o tres primeros, la diferencia entre el resto de países no es mucha.

Por otro lado, respecto a las cifras de 2008, España ha perdido una posición y bastante porcentaje de uso, ya que figuraba en el puesto 13 con un 2,4%.

Que cada uno saque sus propias conclusiones sobre si este parámetro aporta algo o no en cuanto al estado de la Fisioterapia en España, en relación a otros países.


Merci à Pierre Trudelle pour l'idée


martes, 2 de febrero de 2010

Geoffrey Maitland

Geoffrey Douglas Maitland nació en Adelaide, Australia, en 1924. Se formó como fisioterapeuta entre 1946 y 1949, tras servir en la RAAF (Reales Fuerzas Aéreas Australianas) durante la II Guerra Mundial.

Trabajó en varios hospitales y en su centro privado, y empezó a compaginar la atención clínica con la docencia en diversas Escuelas y Universidades. Cuentan que pasaba al menos la mitad de un día cada semana en las Bibliotecas Barr-Smith y en la de la Escuela Médica de la Universidad de Adelaide. En 1954 comenzó a dar clases de Terapia Manipulativa.

Como profesor y docente, daba gran importancia a la exploración y evaluación clínica y estimulaba a sus alumnos a registrar por escrito sus tratamientos desde el principio. Quienes le conocieron dicen que era un gran "escuchante" (diferente de "oyente"), y que se fijaba en cada palabra que utilizaban los pacientes, en el tono de voz, en las insinuaciones implícitas en cada expresión. Exprimía cada faceta de las capacidades corporales para dar información (y recibirla), tanto verbal como no verbal, durante la evaluación así como durante el tratamiento del paciente (si es que ambas facetas son separables).

En 1961 recibe una especie de beca que les permite a él y a su mujer Anne hacer un tour por el mundo, visitando osteópatas, quiroprácticos, doctores y colegas fisioterapeutas de los que habían oído, leído y mantenido correspondencia los años previos.

En 1962 presenta en la Asociación Australiana de Fisioterapeutas un artículo con las diferencias entre movilización y manipulación, defendiendo el uso de las manipulaciones pasivas en el tratamiento del dolor. Siguen tras esto años de publicaciones en diarios médicos y fisioterpéuticos, y por fin las primeras ediciones de sus libros de Manipulación Vertebral y Periférica. Nunca abandonó la práctica clínica.

En 1978, en uno de sus primeros cursos en Europa, discutiendo con un colega, se dió cuenta de que su trabajo e ideas eran, más que un método de aplicación de técnicas manipulativas, un concepto de pensamiento y actuación: el Concepto Maitland de Fisioterapia Manipulativa nacía, como una manera de pensamiento, evaluación continua, exploración y manipulación fisioterapéutica.

"Conoce cuándo, cómo y qué técnicas llevar a cabo, y adáptalas a cada paciente individual"


En 1992, en Zurzach, Suíza se crea la Asociación Internacional de Profesores Maitland (IMTA), de cuya web he extraído parte de esta biografía.

Otro aspecto llamativo de este concepto terapeútico, y me consta que chocante para muchos, lo comenta en el prólogo del libro Vertebral Manipulation de 1964, donde explica por qué no es extrictamente necesario, en nuestra páctica clínica, aportar un diagnóstico, una palabra que dé nombre a lo que tiene el paciente (¡¡con lo que respiran muchos cuando logran ese nombre!!).

"...es a menudo imposible conocer la verdadera patología... los síntomas y signos de una misma patología pueden variar mucho y requerir tratamientos distintos... debemos referir nuestro tratamiento a los síntomas y signos del paciente más que al diagnóstico..."


Desde el 22 de Enero de 2010, Geoffrey Maitland descansa en paz, casi un año después de la muerte de su mujer Anne.



jueves, 7 de enero de 2010

Prólogo del libro "Manipolazione Fasciale" de Luigi Stecco

Ha llegado recientemente a mis manos el prólogo (de Warren I. Hammer) de la nueva edición del libro de Manipulación de la Fascia de Luigi Stecco, traducido al español, que os cuelgo por aquí. Además, más abajo os dejo la anterior edición del libro (de google books), en inglés, por si es de vuestro interés (también la podéis ver aquí).


Prólogo del libro Manipulación de la Fascia de Luigi Stecco
(traducido al español por Miguel Antonio Martínez)

El creciente interés por la fascia a nivel mundial ha quedado patente con la alta participación de investigadores y clínicos de todo el mundo que se registró en los dos últimos International Fascia Research Congresses (Congresos Internacionales de Investigación sobre la Fascia). Por otro lado, es evidente el aumento exponencial en estos tres años del número de publicaciones con el término “fascia” indexadas en Medline (Findley & Schliep 2007).

Hedley (2007) ha propuesto que la fascia sea considerada a todos los efectos como un órgano más del cuerpo, y Lewit (2001) ha señalado las alteraciones fasciales como la principal causa de disfunciones en el cuerpo humano. Muchos autores coinciden al afirmar que una “fascia inmóvil” o una cicatriz pueden crear adherencias y tensiones que generan patrones motores alterados y complejas reacciones en cadena. Nosotros debemos comprender cómo se originan y comportan estas reacciones bajo la influencia de un trauma, sobreuso o de una postura incorrecta. El sistema fascial, en su tridimensionalidad, puede ser considerado el elemento sobre el que estas reacciones en cadena van a incidir.

Dado que el interés por la fascia es reciente, todas las personas que hasta hoy se han dedicado a la investigación en este campo pueden ser consideradas pioneras. Una de ellas, cuya contribución puede considerarse esencial, es el fisioterapeuta Luigi Stecco. Este libro describe parte de sus innovadoras ideas sobre la comprensión del sistema fascial.

Llevo 40 años practicando, enseñando y escribiendo acerca de las técnicas de terapia manual, y aunque muchas de ellas son eficaces en el alivio del dolor, la mayor parte actúan sólo sobre síntomas locales, y no tienen en cuenta las conexiones fasciales a distancia. Una excepción es el concepto de Stecco de “secuencia miofascial”, que permite analizar un dolor no de forma aislada, sino dentro de una continuidad fascial. Este libro aporta nuevos datos sobre las conexiones fasciales y una aproximación global al tratamiento de las disfunciones a través de la Manipulación de la Fascia.

Hace 30 años, Luigi Stecco comprendió la importancia del sistema fascial y, gracias a numerosas disecciones de animales hechas por él mismo, constató las características de las diversas fascias y las conexiones existentes. Su continua actividad clínica a lo largo de los años, le ha permitido tratar con la Manipulación de la Fascia a miles de pacientes con patologías, agudas y crónicas, del aparato músculo-esquelético. Este es el sexto libro de Stecco, expresión de su constante investigación en este campo.

Este libro deberá encontrar un lugar en la biblioteca de quien pretenda practicar la Manipulación de la Fascia o esté ya empleando otros métodos de terapia manual, o sencillamente esté interesado en comprender mejor la anatomía y la fisiología del cuerpo humano.

Luigi Stecco, ayudado por sus hijos Carla y Antonio, ambos médicos y reconocidos investigadores, en los últimos años ha podido demostrar la anatomía de la unidad miofascial, de las secuencias y de las espirales, gracias a disecciones de la fascia muscular. Estoy seguro que los futuros libros de anatomía no podrán ignorar la información presente en éste.

Warren I. Hammer DC, MS, DABCO
Postgraduate Faculty, New York Chiropractic College,

Post Graduate Lecturer Canadian Memorial Chiropractic College
Author of ‘Functional Soft-Tissue Examination & Treatment by Manual Methods’


lunes, 28 de diciembre de 2009

Fenómenos paraneoplásicos


Se define como Síndrome Paraneoplásico (SPN) a todo signo o síntoma que presente un paciente portador de un tumor, como consecuencia de los daños a órganos o tejidos que se encuentran alejados del sitio de una neoplasia maligna, y que no pueda ser atribuido al tumor primario o a sus metástasis, ni sea causado por hiper-secreción hormonal normotópica, esto es, la producción exagerada por parte del tumor de una hormona normalmente secretada por el tejido del cual deriva la neoplasia (ej. Hipertiroidismo en un cáncer del tiroides).

Lo que generalmente ocurre es que el tumor segrega sustancias que imitan a las hormonas normales o que interfieren con las proteínas circulantes. Pueden afectar a la mayoría de órganos y tejidos, pero en este caso incidiré sobre el sistema nervioso, ya que los tipos de cáncer que causan los SPN neurológicos a menudo son asintomáticos o están ocultos, siendo estos síntomas neurológicos los que llevan al paciente a la consulta.
El mecanismo implica la expresión de un antígeno que normalmente se expresa exclusivamente en el sistema nervioso. El antígeno tumoral es idéntico a los antígenos neuronales, pero por razones desconocidas el sistema inmunológico los identifica como extraños y desarrolla un ataque inmune. Este ataque puede, en algunos casos, limitar el crecimiento del cáncer. Sin embargo, los anticuerpos y células T citotóxicas, que son específicas para el antígeno, no son suficientes para causar la enfermedad neurológica, a menos que cruce la barrera hematoencefálica y reaccionen con las neuronas que expresan el antígeno onconeural [disculpad este rollo de antígenos y demás, pero es interesante].

Generalmente, la remoción del tumor hace desaparecer los SPN o por lo menos los disminuye notablemente, sin embargo en el caso de los síntomas neurológicos no necesariamente implica la resolución de la paraneoplasia neurológica.

La Degeneración Cerebelar Subaguda, caracterizada por disartria y ataxia bilateral, simétrica y progresiva, asociadas a hipotonía, diplopia y nistagmus puede darse en relación a un cáncer ginecológico (anticuerpo anti-Yo), a un linfoma, a un cáncer pulmonar tipo célula pequeña (autoanticuerpo anti-Hu) y a un cáncer de mamas (autoanticuerpo anti-Ri).

La Encefalitis Límbica se ha descrito en cáncer de cuello del útero y de endometrio. Se debe a degeneración del hipocampo y del núcleo amigdaloide, que se manifiestan por una demencia progresiva, que en su etapa precoz se caracteriza por alteraciones afectivas, ansiedad, agitación, depresión y amnesia selectiva.

Otra paraneoplasia frecuente es la Degeneración Retinal. Se manifiesta por fotosensibilidad, reducción del campo visual con un escotoma en anillo, pudiendo llegar a la amaurosis.

El Opsoclonus consiste en la asociación de ataxia y un trastorno oculomotor caracterizado por sacudidas conjugadas amplias, espontáneas y multidireccionales. Se ha descrito en asociación a cáncer de mamas, trompas y ovarios.

Existen descripciones del Síndrome de Eaton-Lambert, que se presenta con debilidad muscular y fatiga, esencialmente en los muslos. Frecuentemente asocia sensación de boca seca, disartria, disfagia, visión borrosa, diplopia, ptosis palpebral, parestesias y mialgias generalizadas en portadoras de cáncer de cérvix de células pequeñas y en cáncer ovárico.





Y me diréis vosotros. Sí, muy bonito, pero ¿qué tiene que ver todo esto con la fisioterapia?
No hace mucho, llegó a mi consulta una paciente que, entre otros síntomas, me habló de fotosensibilidad y escotoma en anillo. Mis alertas se encendieron en torno a esta red flag, con lo que lo primero fue enviarla a revisión con el oculista para descartar degeneración retinal (y otras patologías del ojo, aunque a mí la que más me preocupaba era esta). Afortunadamente, nada anormal fue detectado, con lo que pudimos realizar el tratamiento con total seguridad, y sobre todo, con mi completa tranquilidad.

Otro curioso SPN que podemos encontrar en nuestra clínica diaria es la Fascitis Palmar, que en muchos casos está asociada al cáncer ovárico; consiste en una fascitis rápidamente progresiva asociada a artritis inflamatoria, que suele causar la pérdida total de la función de la mano.

Y ojito también con las anemias.



martes, 22 de diciembre de 2009

Pubmed






Aún recuerdo mis primeros tiempos de búsqueda bibliográfica por la biblioteca de la Uni, cuando los ordenadores eran unos trastos que si los viera hoy Sergio, que con sus 7 añitos acaba de irse de la consulta, diría que parecían dinosaurios con teclas. Por aquellos inicios, había que tener digamos que mucha suerte para localizar artículos. Lo primero, encontrar una bibliotecaria amable que te enseñara cómo comenzar la búsqueda (digo lo de bibliotecaria sin tintes sexistas, pero por aquella solían ser mujeres, lo cuál me beneficiaba, pues siempre buscaba a aquella que pudiera tener la edad de mi madre, y que pudiera identificarme como "un hijo necesitado de ayuda"...). En serio, bendigo a aquellas señoritas que con tanta paciencia (claro, nunca había que ir en horas punta) se sentaban a tu lado y te explicaban qué era aquello del Medline y qué significaban las palabras que salían en esas pantallas tintineantes en blanco y negro.

Una vez conseguida esa primera lección, localizabas unos pocos títulos que parecían ser interesantes (obviamente, como no chapurrearas un mínimo de inglés, de aquí no pasabas), y tenías que ir a una columna que indicaba en qué bibliotecas podías tener acceso a esos artículos. Está claro que, aunque no soy muy mayor, el PDF por aquella no había llegado a España, por lo menos no a mi tierra. Pues bien, algunas de las revistas o diarios que buscabas, estaban en la Universidad, otras en el Hospital, otras en La Residencia, y otras muchas no habían cruzado el Pajares, con lo que sólo si la pagabas y la pedías (o si tenías algún contacto en la Universidad que pudiera hacerlo) podrías leerla.

Disculpad este rollo nostálgico. Pero es que cuando ahora te sientas en casa, tecleas en tu portátil y te conectas directamente al PubMed, clicas en el "PDF free" y al momento aparece en tu pantalla el artículo que buscabas, te lo lees, buscas las referencias bibliográficas del mismo, dónde fue citado, cuándo y por quién, accedes a estos enlaces, y así sucesivamente, y cuando te das cuenta tienes ya en tu Papers unos cuantos artículos que rápidamente te han actualizado en un determinado campo... cuando haces todo eso y recuerdas lo otro... ¡¡Puff!!

Bueno, he de decir que este último proceso puede no ser tan fácil como lo pinto. Nuevamente una amable bibliotecaria tuvo que enseñarme en su momento. Porque por aquella, poca gente sabía (o al menos te explicaba) cómo hacer una búsqueda bibliográfica con PubMed, cómo utilizar los descriptores, el Tesauro, o que existía un tal PEDro o una biblioteca Cochrane...

Bueno, pues todo esto viene a colación de que, ahora que las bibliotecarias "entradas en años" parece que no abundan, y para los que no seáis vistos como "el hijo desprotegido y necesitado de ayuda", os dejo dos enlaces a la página de Fisterra donde explica, bastante bien, cómo empezar a manejaros con el PubMed:



Hoy tampoco tocó la lotería...



viernes, 4 de diciembre de 2009

Por la boca muere el pez





Hoy me he levantado dándole vueltas, otra vez, a la importancia del diálogo terapéutico.

¿Realmente estamos preparados para utilizar la palabra como una parte más de nuestros tratamientos?
¿Tenemos la formación apropiada y adecuada para manejar las consecuencias de lo que sale de nuestra boca? ¿Dónde y cuándo la hemos recibido? ¿Quién nos la ha impartido? ¿La tenía él o ella?

¿Qué consecuencias pueden tener en nuestros pacientes lo que les decimos?

¿Somos terapeutas manuales o verbales?

Definitivamente, no me ha sido concedido el don de la palabra. Desde pequeño, era de los calladitos del grupo. No contaba bien los chistes. No hablaba alto. Habitualmente metía la pata cuando quería ser gracioso y mi cara se tornaba de un rojo intenso si hablaba en público, cuando todos los ojos se giraban hacia mí. Tiene sus ventajas: miro, observo, analizo, lo veo todo (salvo de lejos).

Con el tiempo, consigues (o no) superar estas cosas. Aprendes a tener una conversación, a hacerte oir (a veces incluso a hacerte escuchar). Aprendes a provocar risas y a ser ingenioso cuando toca. Incluso puedes ser el centro del universo para quien te escucha, y todo sin mostrar el más mínimo ápice de nerviosismo. Todo está bajo control.

Cuando nos ponemos la bata blanca somos dioses para el que está al otro lado. Todo lo que decimos puede tener importancia. Sin darnos cuenta podemos "sentenciar" para siempre la vida del paciente. Para bien o para mal.

¿Qué tengo, por qué me duele?
Tiene fibromialgia (o artrosis, o una hernia discal).
Eso suena muy mal. ¿Y tiene cura, doctor? ¿Qué me da para ello?
No tiene cura. Se podrá aliviar un poco, quizás un mucho, pero tendrá que aprender a vivir con ello.

¡¡¡Zas, en toda la boca!!! (sentenciado de por vida).

¿Controlamos las consecuencias de lo que decimos?

La palabra y el tacto son las herramientas más poderosas en el proceso curativo. Una inadecuada mezcla de ambas puede distorsionar totalmente el proceso. Confieren al terapeuta un poder muy grande. ¿Estamos entrenados en el diálogo terapéutico? ¿Conocemos las preguntas a usar? ¿Sabemos elegirlas? ¿Podemos interpretar las respuestas? Entramos aquí en el campo de la Psicología. Invadimos el terreno de otros. Por tanto, actuamos como psicólogos aficionados, es decir tomamos las decisiones basadas en nuestras propias creencias y experiencias y no en un análisis real, científico.

Nuestra intención es buena. ¿Justifica esto cualquier resultado? ¿Justifica un posible error?
No rechazo el proceso. Sólo recalco la importancia y necesidad de un continuo aprendizaje antes de lanzarse a la mar.

La fotografía es de Fernando.


martes, 3 de noviembre de 2009

Vitamina D y dolor de espalda

Hoy me levanto con la información que nos aporta Orges, en lamarga, sobre la Vitamina D y su influencia en el dolor de espalda crónico, con lo que vuelven a mí los recuerdos de una interesante discusión que no hace mucho vivíamos en Fisioweb sobre si los fisioterapeutas debemos o no estar formados en suplementos nutricionales, hierbas y demás potingues, como parte de nuestro arsenal terapéutico.





¿Es la alimentación una herramienta fundamental en el tratamiento fisioterápico, como afirman algunos eslóganes de cursos?
¿Somos los fisioterapeutas los indicados para regular la administración de estos tratamientos?

De momento tenemos que tener claro que hemos sido excluidos legalmente de toda posibilidad de prescripción. ¿Incluye esto a los productos englobados en lo que se conoce como "parafarmacia"? Parece que no.
También está claro que recomendar esta o aquella dieta, es trabajo de los dietistas/nutricionistas, y no nuestro.
Si realmente poseemos la formación y los conocimientos para, sin salirnos de lo legal, optimizar un poco más la recuperación del paciente, creo que debemos ponerlos en práctica. Tampoco está de más tener nociones básicas que nos permitan detectar posibles alteraciones alimentarias, y en su caso derivar al paciente a un profesional especializado.


 
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